¿Adaptarse o morir? La nutrición en ambiente hostil

El hombre se adapta. Se adapta a sobrevivir a un medio hostil donde hay escasez. Si recordamos los tiempos donde los hombres eran nómadas, podrían pasar semanas donde no se encontraba alimento suficiente para abastecer las necesidades del cuerpo y aun así lograban sobrevivir. En momentos de guerra, con temperaturas extremas, falta de comida, el organismo se adapta y logra hacer funcionar su cuerpo con un mínimo de calorías. 

¿Cómo lograban esto? Lo hacían por que el cuerpo tiene diversas vías o funciones metabólicas que se activan cuando falta alimento y en condiciones de estrés metabólico, todo ésto para asegurar mayor cantidad de nutrientes y energía a los órganos vitales que permiten la vida.

En mis estudios de doctorado, me dedico a estudiar genes que controlan vías metabólicas y que se activan cuando hay falta de energía o falta de ciertos nutrientes en la dieta. Son genes encargados de hacernos sobrevivir. Funcionan movilizando las grasas y haciendo que las células puedan aprovechar más la energía que les proporcionan las reservas de grasa que tenemos en el cuerpo. Se cree que el estudio de estos genes pueda ser uno de los tratamientos futuros para la obesidad y la diabetes. Maravilloso, ¿no crees? 

Pero, ¿qué pasa cuando consumimos mucha comida y hay exceso de energía en el cuerpo? A pesar de que nuestro metabolismo es tan inteligente y está diseñado para hacernos sobrevivir, no existen vías metabólicas y mecanismos que ayuden a mantener el equilibrio cuando hay EXCESO de alimento y exceso de tejido adiposo. Esta condición simplemente es irreconocible y es algo extraño. Allí es cuando comienzan todos los problemas derivados de la obesidad. Hipertensión, hipercolesterolemia, alto riesgo de infarto, accidente cerebrovascular, diabetes, diferentes tipos de cáncer, enfermedad óseas y musculares, ¿sigo con la lista?

La obesidad MATA. ¿Por qué? Porque el cuerpo comienza a almacenar cantidades excesivas de grasa, no solo en el tejido adiposo bajo nuestra piel (la grasa que se ve a simple vista), también alrededor de los órganos. El cuerpo reconoce a este exceso de grasa como algo extraño, como un “daño”, porque las células comienzan a avisar que están enfermas. Comienza un estado de INFLAMACIÓN. El sistema inmune se descontrola, los órganos comienzan a fallar, el corazón trabaja lo doble para bombear sangre a un cuerpo enorme, mucho mayor al que él puede abastecer normalmente. El sistema comienza a colapsar. 

El hombre se adapta. Se adapta a ver lo más común como “normal”. Se adapta a ver personas con sobrepeso y obesidad caminando por las calles. ¿Qué es normal hoy en día? Hay que abrir los ojos y la mente, y comenzar a hacer conciencia del grave problema al que nos enfrentamos. Nuestro sistema no está preparado para el ambiente de excesos en el que vivimos, llega el momento en el que nuestro cuerpo nos avisa que no podrá más adaptarse a esta ambiente hostil, al menos no por ahora. Nos toca ser activos en nuestra salud, nos toca respetar nuestro cuerpo. Actuar por el bien de nuestro sistema o todo terminará por colapsar.

M.Cs. Úrsula Martínez Garza (LNU '14)
Consulta de nutrición y dieta especializada en cuestiones metabólicas y salud intestinal. 
Correo de contacto: ursula-mtz@hotmail.com

Sobre el autor: Licenciada en Nutrición, egresada de la Universidad de Monterrey. Máster en Metabolismo y Nutrición, y actualmente desarrollando un doctorado en Biomedicina y Nutrigenética en la Universidad de Barcelona, en España.

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