miércoles, 17 de febrero de 2016

Cómo ayudarme a mi mismo si sufro de depresión

Por: Lic. Alicia S. de Lamadrid
Desarrollo Humano, Tanatología y Coaching
Twitter: @aliciaslamadrid

Se me cayó el ánimo y nadie lo notó.
Mi horizonte fue cambiando sin mi consentimiento.
Se quebró mi camino...

En el mundo que vivimos escuchamos frases como: “ESTOY DEPRIMIDO(A)” o “ESTOY DEPRE”. Pero ¿qué sucede si eso lo decimos nosotros? ¿Cómo puedo ayudarme?

Algunas sugerencias:
  • Entender que es importante que mi energía esté enfocada principalmente en recuperarme.
  • Soltar el estrés físico, con ayuda de ejercicio o masajes.
  • Buscar dormir lo suficiente y descansar más. El agotamiento no ayuda a mi ánimo.
  • Dejar de pensar en “los debos” y “los tengo que”, por un tiempo determinado. Darme un “break”.
  • No fijarme metas difíciles ni adquirir grandes responsabilidades.
  • Dividir mis tareas en partes pequeñas, poner prioridades y hacer lo que pueda conforme me sea posible. Un paso a la vez.
  • No esperar mucho de mí mismo; si lo hago, solamente aumentaré mi sensación de fracaso.
  • Dejar de darle vueltas a los pensamientos negativos, pues éstos hacen nido en mi cabeza.
  • Soltar las culpas. Perdonarme a mí mismo, por cualquier cosa que así sienta yo.
  • No estar solo por mucho tiempo.
  • Procurar estar con personas sanas y entusiastas.
  • Participar en reuniones o actividades que me hagan sentir mejor, aunque sea unos minutos. Tener la libertad de irme, si así lo prefiero. Pero darme la oportunidad y hacer el esfuerzo.
  • No tomar decisiones importantes en mi vida, como cambiar de empleo, casarme, vender mi casa, etc., sin consultar con otras personas que puedan emitir una opinión más objetiva de mi situación. Es prudente que posponga las decisiones importantes hasta que mi depresión haya disminuido.
  • Buscar enfocarme en lo positivo de mi vida, en lo que SÍ tengo.
  • Trabajar mi agradecimiento.
  • Desahogarme con amigos muy cercanos, pues me ayuda a acomodar cosas.
  • Dedicar parte de mi tiempo a ayudar en alguna tarea u obra que beneficie a los demás. Lo que pueda, aunque sean 5 minutos al día. Pensar en otro me ayuda a salir de mí mismo(a).
  • Hacer cosas diferentes trae variedad a mi vida.
  • Tener fé en que mi depresión es temporal. Confiar en que voy a salir adelante: Ver luz al final del túnel.
  • Darme mi tiempo para sanar.
  • Si pasan los meses y no me siento mejor, recurrir a ayuda profesional.
La experiencia de una depresión no es algo fácil de vivir, pero se puede salir fortalecido.

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